ACERCA DE GÉNESIS DE UNA ESPECIE
Recuerdo que el primer capítulo de Génesis de una especie que escribí fue el que después sería el capítulo número 5, El atraco, un capítulo complejo, de mucha acción y en el que fui consciente por primera vez de lo difícil que es contar escenas cortas con mucha acción, que contienen un intercambio importante de dinámicas, y que esto se haga comprensible para aquel que, siendo ajeno a toda esta escena, tenga estas líneas delante de sus ojos. Esto ocurrió allá por el 2012.
Desde entonces fui escribiendo sin excesivo rigor. Un capítulo nuevo meses después, otro tras un nuevo parón de tiempo indefinido y así hasta ser consciente de que iba concatenando una historia que empezaba a tener vida propia. Recuerdo que en aquel primer momento de escritura no demasiado organizada los capítulos no eran consecutivos, sino que del quinto pasé al noveno y de este al segundo o tercer capítulo, ya no recuerdo muy allá.
Es cierto que a partir de cierto momento sí que me tomé este asunto en serio y comencé, al fin, por escribir el capítulo número uno, tal vez uno de los más complicados de imaginar, pues aunque tenía clara la historia en general, creo que nunca me había planteado al detalle cómo empezaba todo.
Recuerdo también que en un primer momento me inventé las localizaciones y los lugares donde ocurrían las aventuras de Génesis de una especie, sin embargo, con el transcurrir de la obra y frustrado de tener que inventar cada vez más nombres sin sentido y de difícil belleza fonética, me decidí por trasladar la historia a un entorno real. Al principio, y supongo que mal influenciado por Hollywood, y eso que el Cine no me dice nada, llevo casi 30 años sin pisar uno, pensé en llevar la historia a Estados Unidos, aunque después, menos mal, decidí acercar ese entorno físico hasta finalmente decir aquello de “Qué cojones” y me planteé que la historia tenía que transcurrir en mi propio pueblo, en Beasain, un sitio y alrededores que conozco de maravilla y de los cuales puedo hacer descripciones más o menos detalladas con el sentido que da la realidad.
Aunque en esa primera fase no tuve más planteamiento que el de dotar a la historia de un trasfondo geográfico concreto, con el tiempo vi la utilidad de esta obra para dar a conocer Beasain y su entorno, algo que irá a más en las sucesivas obras de esta obra, obra que ya adelanto que está compuesta por cuatro tomos, aunque cada uno de estos en una historia independiente (y dependiente) entre sí. Seguramente el barrio de la Portería (mi barrio), el ayuntamiento, pero sobre todo el Palacio de Igartza serán los entornos beasaindarras que se lleven la mayor parte de las historias que en esta obra podremos leer.
No recuerdo cuando terminé Génesis de una especie, aunque creo recordar que sería allá por el 2015 o algo así. En un primer momento no tuve intención alguna de hacer nada con esta obra, ni publicar ni hacerla pública a amigos o familiares, y continué escribiendo el resto de libros de esta historia, tres de los cuales, en el momento que escribo estas líneas, están totalmente escritos y el último, en el que acaba toda la epopeya, está a medio escribir.
Después de hablar con varios amigos que habían publicado sus obras, mayormente auto publicación y libro electrónico, me entró el gusanillo por publicar a mí también. Para ello publique Génesis de una especie vía Amazon como libro electrónico, aunque viendo la falta de calidad y que muchos conocidos no tenían acceso al libro por carecer de la plataforma Kindle de la propia Amazon, me planteé hacer una versión buena y empecé a valorar distintas editoriales.
Alguien me habló bien de Editorial Azur, una editorial pequeña pero joven sita en Almería, en El Ejido concretamente, una editorial seria y que al parecer no editaba todo aquello que caía en sus manos, algo que a mí me sonó como mi primer examen literario en mi aún escasa vida como escritor. Sin embargo, todo fue muy bien y aquí estamos, con Génesis de una Especie convertida en un libro de tomo y lomo.
La historia nos cuenta las aventuras de un grupo de chavales vascos que de la noche a la mañana se encuentra con una serie de poderes que no saben muy bien de dónde les han salido, unas capacidades increíbles que les ponen muy por encima de las demás personas pero que a su vez los convierte en diferentes al resto.
Aunque desconocen que no son los únicos a los que les han surgido estas capacidades, pues una silenciosa revolución evolutiva está empezando a desatarse en la tierra, las primeras dudas empiezan a sembrar la confianza de nuestros protagonistas. Sus nuevas habilidades son peligrosas y por lo tanto nadie las ha de conocer. Pero también son superiores a los demás humanos normales. ¿Qué hacer?
La creación de una sorprendente sociedad secreta de personas poderosas, mutantes les llaman ellos en su ingenuidad, les llevará por derroteros del todo inesperados. En un viaje sin aparente fin, su nueva vida les lleva de Beasain a Madrid y de aquí a Marbella, hito final de esta primera historia, pero con reminiscencias en París y Washington. Al final de este primer libro el mundo ya no será como lo conocíamos, todo habrá cambiado.